miércoles, 16 de abril de 2014

PLAYA GIRON Y EL CARÁCTER SOCIALISTA DE LA REVOLUCIÓN CUBANA Por Atilo Borón / A 53 años


A 53 años 




Playa Girón y el carácter socialista de la Revolución cubana

En la madrugada del 15 de Abril de 1961 aviones de combate camuflados como si fueran cubanos bombardearon los principales aeropuertos militares de Cuba.

Atilio Borón | Para Kaos en la Red




En la madrugada del 15 de Abril de 1961 aviones de combate camuflados como si fueran cubanos bombardearon los principales aeropuertos militares de Cuba. 

Las agencias noticiosas del imperio informaban que se había producido una sublevación de la fuerza aérea “de Castro” y el embajador de Estados Unidos ante la o­nU,Adlai Stevenson-expresión del ala más “progresista” del partido Demócrata, ¡menos mal!- trató que el Consejo de Seguridad de ese organismo emitiera una resolución autorizando la intervención de Estados Unidos para “normalizar” la situación en la isla. No tuvo respaldo, pero el plan ya estaba en marcha.

Aquel bombardeo fue la voz de orden para que una brigada mercenaria que con absoluto descaro la CIA y el Pentágono habían venido preparando durante más de un año desembarcara en Bahía de Cochinos, con el declarado propósito de precipitar lo que en nuestros días los melifluos voceros de los intereses imperiales denominarían eufemísticamente como “cambio de régimen.” 

En Marzo de 1960 –apenas transcurrido poco más de un año del triunfo de la Revolución Cubana- el presidente Eisenhower había firmado una orden ejecutiva dando vía libre para desencadenar una campaña terrorista en contra de Cuba y su revolución. 

Bajo el amparo oficial de este programa se organizó el reclutamiento de unos mil quinientos hombres (un buen número de los cuales no eran otra cosa que aventureros, bandidos o lúmpenes que la CIA utilizaba, y utiliza, para sus acciones desestabilizadoras) dispuestos a participar de la inminente invasión, se colocó a las organizaciones contrarrevolucionarias bajo el mando de la CIA (es decir, la Casa Blanca) y se crearon varias “unidades operativas”, eufemismo para no llamar por su nombre a bandas de terroristas, escuadrones de la muerte y paramilitares expertos en atentados, demoliciones y sabotajes de todo tipo. 

Más de tres mil personas murieron en Cuba, desde los inicios de la Revolución, a causa del accionar de estos delincuentes apañados por la el gobierno de un país cuyos presidentes, invariablemente, nos dicen que Dios los puso sobre esta tierra para llevar por todo el mundo la antorcha de la libertad (de mercados), la justicia (racista, clasista y sexista y la democracia (en realidad, la plutocracia). Lo creían antes, y lo creen todavía hoy. Lo creía el católico John Kennedy y el metodista George W. Bush. La única excepción conocida de alguien no infectado por el virus mesiánico es la de John Quincy Adams, sexto presidente de los Estados Unidos, hombre práctico si los hay, quien dijo, en memorable frase, que “Estados Unidos no tiene amistades permanentes sino intereses permanentes,” algo que los gobiernos “pitiyankees” de nuestros países deberían memorizar. (Recordar que este Adams, hijo del segundo presidente de Estados Unidos, John Adams, fue también Secretario de Estado del presidente James Monroe, y colaboró activamente en la formulación de la doctrina que lleva su nombre).

Delincuentes, retomando el hilo de nuestra argumentación, como Luis Posada Carriles-uno de los más conspicuos criminales al servicio del imperio, terrorista probado y confeso, autor intelectual, entre muchos otros crímenes, de la voladura del avión de Cubana en 1976, con 73 personas a bordo-quien hace apenas unos días fue absuelto de todos sus cargos y disfruta de la más completa libertad en los Estados Unidos. Como si eso fuera poco Washington tampoco lo extradita para que pueda ser juzgado en Venezuela, país cuya nacionalidad había adoptado durante el transcurso de sus fechorías. Barack Obama, indigno Premio Nóbel de la Paz, protege a los verdugos de nuestros pueblos hasta el final de sus vidas mientras mantiene en prisión, en condiciones que ni siquiera se aplican a un asesino serial, a los cinco luchadores antiterroristas cubanos. Gesto ignominioso el de Obama, pero que tiene un lejano antecedente: en 1962,luego de la derrota sufrida por el ejército invasor reclutado, organizado, entrenado, armado y financiado por los Estados Unidos los prisioneros que habían sido capturados por las milicias revolucionarias cubanas fueron devueltos a los Estados Unidos ¡para serrecibidos y homenajeados –sí, homenajeados- por otro “progresista”, el presidente John F. Kennedy! El fiscal general de los Estados Unidos, Robert Kennedy, para no ser menos que su hermano mayor, invitó a esa verdadera “Armada Brancaleone” de matones y bandidos a integrarse al ejército norteamericano, cosa que fue aceptada por gran parte de ellos. No sorprende, por lo tanto, que periódicamente aparezcan tenebrosas historias de atrocidades y vejaciones perpetradas por soldados estadounidenses en diversas latitudes, las últimas conocidas hace apenas un par de días en Afganistán y antes en Abu Ghraib; o que durante la Administración Reagan-uno de los peores criminales de guerra de los Estados Unidos, según Noam Chomsky- un coronel del Marine Corps y asesor del Consejo de Seguridad Nacional, Oliver North, hubiera organizado una red de narcotraficantes y vendedores de armas desde su despacho situado a pocos metros de la Oficina Oval de la Casa Blanca para financiar a la “contra” nicaragüense. No le fue tan mal a North después de estallado el escándalo: libró de ir a la cárcel y en la actualidad se desempeña en varios programas de la ultraconservadora cadena Fox News Channel. Estos episodios revelan con elocuencia el clima moral que prevalece en las legiones imperiales.

La derrota de la invasión mercenaria lejos de aplacar al imperio exacerbó aún más sus instintos asesinos: la respuesta fue la preparación de un nuevo plan, Operación Mangosta,que contemplaba la realización de numerosos atentados y sabotajes tendientes a desarticular la producción, destruir cosechas, incendiar cañaverales, obstaculizar el transporte marítimo y el abastecimiento de la isla y amedrentar a los eventuales compradores de productos cubanos, especialmente el níquel. En pocas palabras: preparar lo que luego sería el infame bloqueo integral que sufre Cuba desde los comienzos mismos de la Revolución. Huelga decirlo pero el pueblo cubano -patriótico, consciente y organizado, fiel heredero de las enseñanzas de José Martí- frustró una vez más los miserables designios de la Operación Mangosta. Al día siguiente del bombardeo aéreo del 15 de Abril, en el homenaje que el pueblo de Cuba rendía a sus víctimas, Fidel proclamaría el carácter socialista de la Revolución Cubana con las siguientes palabras: "Compañeros obreros y campesinos: esta es la revolución socialista y democrática de los humildes, con los humildes y para los humildes". Y el 19 de Abril, en Playa Girón, se libraría el combate decisivo que culminaría con la primera derrota militar del imperialismo en tierras americanas. Latinoamérica, su respiración contenida ante esta reedición del clásico enfrentamiento entre David y Goliat, recibió con inmensa alegría la noticia de la derrota de las fuerzas del imperio, y nuestros pueblos terminaron por convencerse que el socialismo no era una ilusión sino una alternativa real. Otra historia empezaba a escribirse en esta parte del mundo. Durante aquellas históricas jornadas la camarilla contrarrevolucionaria estaba a la espera en Miami, presta para trasladarse a Cuba una vez que los invasores controlasen por 72 horas una “zona liberada” que les permitiera constituirse como “gobierno provisional” y, desde allí, solicitar el reconocimiento de la Casa Blanca y la OEA, y la ayuda militar de Estados Unidos para derrotar a la Revolución. Pero Fidel también lo sabía, y por eso su voz de mando fue la de aplastar a la invasión sin perder un minuto, cosa que efectivamente ocurrió. Parece que en Miami todavía siguen esperando.


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www.kaosenlared.net/noticia/playa-giron-caracter-socialista-revolucion-cubana

martes, 15 de abril de 2014

LA "SINTONÍA FINA" DEL MODELO SOJERO Por Jorge Rulli - Maximiliano Mendoza


transgenico

Recursos Estratégicos 

La “sintonía fina” del modelo sojero

En el contexto de fuertes oscilaciones en los mercados globales de granos transgénicos, a lo largo del 2012 la Argentina tomó una serie de determinaciones en materia de Agronegocios cuyas implicancias consideramos alarmantes. La consolidación de un modelo de desarrollo extractivo, agro-minero-exportador, productor de materias primas destinadas a satisfacer la demanda de esos mercados, sería el propósito fundamental de todos los planes estratégicos diseñados por el Estado Nacional.


Por Jorge Rulli - Maximiliano Mendoza



Basta consignar algunos de los objetivos principales del Plan Estratégico Agroalimentario y Agroindustrial Participativo y Federal 2010-2020: incrementar la superficie sembrada con granos en un 27%; es decir, aumentar la superficie actual de 33 millones de hectáreas a 42 millones; elevar la producción de soja GM en un 20%, ampliando la superfi cie actual de casi 20 millones de hectáreas a más de 22 ó 23 millones; y expandir la producción de maíz GM en un 56%, de modo que la superficie actual de 3,7 millones de hectáreas pase a 5,7 millones.(1) Como dato adicional, es importante destacar que el Plan Estratégico Agroalimentario se sustenta ideológicamente en los Objetivos del Desarrollo del Milenio de las Naciones Unidas, cuyos mayores promotores a nivel global son el Banco Mundial, el Fondo Monetario Internacional y la Organización Mundial del Comercio.(2)
“Los responsables supranacionales del diseño macroeconómico del menemismo, parecen seguir presentes”
El dato es relevante en términos del análisis del discurso, puesto que la dirigencia oficialista de nuestro país se caracteriza por el uso de una retórica nacional-popular, enérgicamente antineoliberal, crítica del llamado “Consenso de Washington”, condenatoria de las ideologías del libre mercado y de la dependencia respecto de los organismos multilaterales de crédito. No obstante esos discursos, los responsables supranacionales del diseño macroeconómico de los aciagos años del menemismo, parecen seguir presentes en las decisiones estratégicas de la alianza actual entre el Estado Nacional, las corporaciones transnacionales y la nueva oligarquía local. La discusión en torno a estas cuestiones fundamentales están ausentes del debate político-mediático. Pareciera que la realpolitik y el marketing político han impuesto estilos de confrontación en los que no prevalecen las formas – poco importa si se emplean retóricas de izquierda o de derecha- excepto en aquellos casos en los que la polarización se presta al uso pragmático de los grupos de poder. Los principales partidos políticos y los grandes medios de comunicación de la Argentina, parten del pacto tácito de no discutir el modelo de desarrollo en vigencia, especialmente en lo que concierne al modelo sojero. Sencillamente porque casi todos están de acuerdo con él. Sin embargo, se han producido diversos acontecimientos en materia de agronegocios, cuya importancia para el modelo de desarrollo impulsado por el Estado Nacional y las corporaciones son decisivos para los años venideros; y seguramente configurarán nuevos y extraordinarios escenarios de luchas y resistencias sociales.
Bioceres: Grobocopatel y la ciencia empresarial como política de Estado
En febrero de 2012, durante una videoconferencia organizada en la Casa Rosada en simultáneo con Tecnópolis, la presidenta Cristina Fernández de Kirchner anunciaba junto al actual ministro de Ciencia y Tecnología, Lino Barañao, el descubrimiento de un gen cuya implementación permitiría incrementar la producción de soja, maíz y trigo en contextos de sequía. El anuncio fue realizado junto a las autoridades de la empresa Bioceres S.A. y la Dra. Raquel Lía Chan, directora del proyecto nacido a la luz de un convenio público-privado firmado en 2004 entre dicha empresa, el CONICET y la Universidad Nacional del Litoral. Bioceres es una empresa cuyos accionistas son a su vez destacados miembros de la Asociación Argentina de Productores en Siembra Directa- AAPRESID. Su director titular es nada menos que el llamado “Rey de la Soja”, Gustavo Grobocopatel.(3) Durante dicho encuentro, Cristina Kirchner consideró que “si se adapta esta tecnología en todo el mundo, con tan solo los cultivos de soja se obtendrían unos 2500 millones de dólares en concepto de regalías por campaña (…) se trata de uno de los descubrimientos más importantes en términos de mejorar la calidad de las semillas, la producción y lo que va a significar en materia de regalías para el Conicet, para la Universidad del Litoral, para la empresa asociada;
además del crecimiento en la producción agrícola del país”.(4)
“La introducción de estas nuevas tecnologías apunta a extender el cultivo de soja GM hacia áreas de estrés hídrico”
Por su parte, el ministro Lino Barañao expresaba que “este caso permite demostrar que hemos instalado en la Argentina algo que es la norma de los países desarrollados: se invierte en investigación, se protege adecuadamente
la propiedad intelectual y luego se comercializa a través de canales adecuados para que ese rédito se efectivice. También me parece importante destacar que la seguridad alimentaria, es decir, la seguridad de provisión de alimentos, es tal vez el mayor desafío que tendrá la humanidad en las próximas décadas”.(5) Con un financiamiento de casi cuatro millones de dólares aprobado por la Agencia Nacional de Promoción Científica y Tecnológica en 2008, dicho proyecto “logró el aislamiento y la caracterización de un gen de girasol -el ya patentado gen HAHB 4- cuya función estaba relacionada con la respuesta natural de la planta a condiciones de estrés abiótico, tales como sequía y salinidad. Según concluyeron, el incremento de la productividad de esta nueva tecnología oscilará entre el 10% y el 100% dependiendo del tipo de cultivo, la calidad del mismo y el lugar donde se produzca, así como también de los factores climáticos”.
Todo parece indicar que, además de permitir sortear eventualidades climáticas, el objetivo último de la introducción de estas nuevas tecnologías apunta a extender el cultivo de soja GM hacia áreas de estrés hídrico como la región cuyana, lugar donde hoy sus poblaciones ya padecen el terrible flagelo de la megaminería. Cabe destacar que la patente de dicho descubrimiento es de propiedad conjunta del Estado Nacional, a través de la titularidad del CONICET y la  Universidad Nacional del Litoral. Sin embargo -y en absoluta consonancia con la antigua tradición liberal Estado bobo/corporaciones prebendarias- se otorgó a la empresa Bioceres S.A. su licencia para uso y explotación durante veinte años. Con este fin, Bioceres S.A. anunció el nacimiento de Verdeca, una joint-venture conformada junto a la empresa estadounidense Arcadia Biosciences, para el desarrollo y la comercialización internacional de eventos transgénicos orientados a la obtención de semillas GM. En su página web ya pueden apreciarse los anuncios de su nueva soja resistente a la sequía, con un lanzamiento estimado entre los años 2015 y 2017.(6) En teoría, las empresas participantes del acuerdo invertirán durante los próximos cuatro años 20.000.000 de dólares para el desarrollo de la tecnología y su introducción en nuestro país y en los mercados globales.
“Lo fundamental radica en el negocio de las corporaciones transnacionales de la agro-biotecnología”
Monsanto, el Consejo de las Américas y el poder global
El 14 de junio del 2012, pocas horas después de su aclamada intervención por la soberanía argentina sobre las Islas Malvinas ante el Comité de Descolonización de la ONU, Cristina Fernández de Kirchner participó de una reunión en el Consejo de las Américas junto a diversos representantes de las corporaciones transnacionales más poderosas del mundo.(7) Entre ellos, por supuesto, se encontraban directivos de Monsanto Co. Durante el encuentro, la presidenta anunció algunas de las medidas que favorecen a su filial en Argentina y hoy mantienen en estado de alerta a muchos movimientos sociales de todo el país: la inversión de casi 2000 millones de pesos para la construcción de dos “centros de investigación y desarrollo” en la localidad Islas Malvinas de Córdoba y en Tucumán; el lanzamiento comercial de la nueva soja “Intacta RR2 Pro”, que agrega mayor resistencia al glifosato y repelencia a lepidóteros; la aplicación de nuevas tecnologías aplicadas al maíz transgénico para incrementar su productividad; el futuro “respeto por las patentes” sobre las modificaciones genéticas de Monsanto, que posiblemente se traduzca en un nuevo esquema legal sobre las semillas con el fin de asegurar su tributación por parte de los productores; la importancia de las inversiones de dicha empresa en el marco de los objetivos del Plan Estratégico Agroalimentario y Agroindustrial Participativo y Federal 2010-2020; y
la posibilidad de extender la frontera agropecuaria hacia la Patagonia.(8)
Tampoco la Presidente ahorró elogios para el trabajo del Ministerio de Ciencia y Tecnología con sus casi 900 científicos repatriados y repitió una vez más la cantinela favorita de las corporaciones globales de la agroindustria: “la producción de alimentos con métodos tradicionales es insuficiente para alimentar a la humanidad, por lo que se hace fundamental la intervención de la ciencia y la tecnología”. En suma, la primer mandataria considera que lo fundamental radica en el negocio de las corporaciones transnacionales de la agro-biotecnología, en aras de consolidar el dominio global de la especulación alimentaria. Un aspecto clave de esta reunión fue que estuvo organizada por una amiga íntima de Cristina Kirchner: Susan Segal, CEO del Consejo de las Américas, territorio del magnate del petróleo y las finanzas David Rockefeller -accionista de Monsanto junto a George Soros y Bill Gates, entre otros- y del tristemente célebre John Negroponte, ese oscuro diplomático que en su momento fuera un aliado fundamental del genocida Henry Kissinger para la ejecución de la Operación Cóndor en América Latina.(9) Susan Segal también es consultora de JP Morgan Partners y fue directora de América Latina para Chase Capital Partners. Pero los lazos con el poder económico de la Argentina se estrechan: según consta en su currículum (10), durante los años 2004 y 2006 fue Directora Titular y Miembro del Comité de Auditoría de Cresud, empresa del imperio de Eduardo Elsztain.
Este empresario “amigo” con llegada directa a los centros del poder financiero global, es dueño de numerosos shoppings, edificios, y hoteles en la Ciudad de Buenos Aires y en gran parte del país. Controla el Banco Hipotecario desde
los años ’90, es propietario de Irsa -la mayor corporación inmobiliaria local- y de Cresud, corporación del rubro agroindustrial mediante la cual controla casi un millón de hectáreas en Argentina, Brasil, Paraguay y Bolivia, destinadas principalmente a la producción de transgénicos. Además de ser uno de las personas más influyentes de la Casa Rosada, Elsztain es también un selecto miembro del Comité Asesor Internacional de la Presidencia del Consejo de las Américas, espacio que comparte junto a otros empresarios de la Argentina: su ex socio Marcelo Mindlin-Pampa Energía, Edenor y Transener; Alejandro Bulgheroni- Bridas; Woods Staton-Arcos Dorados y operador de Mc Donald’s para
América Latina; Amalita Amoedo, nieta y heredera de la fallecida Amalia Lacroze de Fortabat. Conforme a estos datos, resulta comprensible que el ex presidente Néstor Kirchner registrara una asistencia casi perfecta a la sede del Council of Americas, en cada viaje realizado a Nueva York.
Cabe destacar que al día siguiente de esa reunión en el Council of Americas, en Paraguay tuvo lugar un hecho que desataría un vendaval político: la masacre de Curuguaty (11) en la cual fallecieron 11 campesinos y 6 policías. Como se conoció después, este hecho fue aprovechado por la oposición del por entonces debilitado presidente Fernando Lugo, que no trepidaría en iniciarle un juicio político para destituirlo; algo que lograron transcurridos pocos días. Detrás de la trama conspirativa estuvo nada más y nada menos que Monsanto, que junto a los sectores del poder local más reaccionario -como la Unión de Gremios de Producción y el Grupo Zucolillo, socios locales de Cargill y dueños del diario ABC- iniciaron una intensa campaña de lobby a favor de los transgénicos, tras verse impedidos por los organismos sanitarios del Estado para imponer nuevas semillas de algodón genéticamente modificado. Lamentablemente, ni siquiera este golpe mediático-institucional logró hacer mella en la sensibilidad política de Cristina Kirchner, quien a su regreso de Nueva York se solidarizó con Fernando Lugo, y junto a sus pares de la UNASUR repudió el “golpe de Estado” en el Paraguay, luego de haber estado reunida con la corporación transnacional que lo propiciara. Sin dudas, estas nuevas tecnologías de “segunda generación” anunciadas por la presidente y por Monsanto a mediados de 2012, suponen la apertura de una nueva fase del agronegocio en la Argentina.
“Ciento cuarenta y siete corporaciones transnacionales dominan el 40% de la economía global”
Algunas fuentes señalan que dichos anuncios fueron producto de una larga serie de negociaciones entre el gobierno argentino y esa corporación; operaciones en las que el lobby empresarial se expresó a través de la Embajada de los Estados
Unidos e inclusive mediante la intervención de altos miembros del gabinete  del presidente Barack Obama.(12) Tramas insoslayables del poder mundial en el sector financiero-extractivo: el fondo de inversión BlackRock. En los últimos tiempos se ha puesto en circulación el estudio de la Universidad de Zurich, “The Network of Global Corporate Control” publicado en el 2011, que brinda datos reveladores acerca de los modos de expansión económica: de sus registros se desprende que 147 corporaciones transnacionales dominan el 40% de la economía global. Estas compañías no se encuentran entre sí como producto de una simple y casual yuxtaposición conformada por los actores más poderosos del capitalismo global, sino que conforman una élite de poder en la cual confluyen los intereses de los grandes grupos financieros y de las corporaciones del sector primarioextractivo. Un caso que evidencia las lógicas de estas operaciones y sirve como ejemplo modélico, es el de BlackRock Inc. -la corporación más grande de gestión de capitales a nivel mundial- estrechamente vinculada con el Grupo Rockefeller.(13)
Según consta en el estudio de esa universidad: “BlackRock cuenta con más de 10.000 empleados y sucursales de inversión en 27 países. Su clientela básica incluye corporaciones privadas y públicas, uniones, sistemas de jubilación de la industria, gobiernos, compañías de seguros, fondos mutuos de terceros, fundaciones financieras, organizaciones de caridad, compañías, instituciones oficiales, fondos soberanos de capital, bancos, financistas profesionales e individualidades de todo el mundo”.
“Las ramificaciones del capital de BlackRock se encuentran profundamente relacionadas con el sector extractivo”
Actualmente, este fondo de inversión posee una cartera de 3 billones de dólares y mantiene importantes participaciones accionarias en las siguientes firmas: 2.5% en Barclay’s, PNC Financial Services y Chevron; 2.7% en el Grupo Goldman Sachs; 2.5% en Exxon Mobil; 2.4% en Bank of America; 3% en Banco Santander; 3% en Telefónica; 2.4% en Monsanto Company; 2.2% en Microsoft Corp.; 4.7% en Barrick Gold; 3.1% en AngloGold Ashanti; 7% en Goldcorp; 5% en UPM-Botnia; 5.9% en British Petroleum; entre otras.(14) Es relevante observar que las ramificaciones del capital de BlackRock se encuentran profundamente relacionadas con el sector extractivo y -en el caso de la Argentina- su presencia es
visibilizada en los agronegocios, los hidrocarburos y la megaminería. En este contexto, donde las negociaciones  del gobierno argentino en el ámbito del Consejo de las Américas deben leerse según las coordenadas de la globalización, se produce un escenario de híper-conexión de una economía global concentrada en manos de una clase corporativa transnacional.
Recuperando la perspectiva inicial, encontramos que las excepcionales ramificaciones del capital hacen de todas las “políticas de desarrollo económico” aplicadas por el progresismo oficial, una transacción directa o indirecta cuyos beneficiarios son las élites del capitalismo global. En la misma dirección, tanto en los recientes acuerdos entre el gobierno argentino y Monsanto para el lanzamiento de sus paquetes GM de segunda generación, como en lo relacionado con Barrick Gold y sus yacimientos -Veladero y Pascua- Lama- sumado a la presencia de Chevron y el entendimiento con la pseudo-nacionalizada YPF para la explotación conjunta de hidrocarburos no convencionales mediante fractura hidráulica, las evidencias dan cuenta de la impronta de BlackRock y otros fondos de inversión o “hedgefunds” vinculados con el Grupo Rockefeller.
Si se profundiza en esta línea -conforme a los registros de participación accionaria- el largo brazo de BlackRock se extiende hacia algunas de las explotaciones mineras e hidrocarburíferas, en las cuales y a primera vista pareciera que no existen indicios que remitan a Rockefeller. Tal es el ejemplo de Minera Bajo La Alumbrera, gerenciada por Xstrata, que detenta el 50% del capital accionario. A su vez, Xstrata es controlada por el banco inglés Barclays PLC, donde BlackRock
participa con el 19,9% del capital.
Cabe agregar que en la actualidad, la exploración ilegal de hidrocarburos que se está llevando adelante en la plataforma de las Islas Malvinas -cuyas reservas se estiman en 60 mil millones de barriles de petróleo- y se ejecuta bajo intereses del imperio británico a través de las empresas Desire, Petroleum, Rock Hopper Exploration Falkland Oil & Gas y Borders & Southern Petroleum también llevan el sello de BlackRock. Estos vínculos quedan expuestos en el análisis relacional,
mediante Barclays PLC, HSBC, Lloyds Bank y Credit Suisse. Se revela así que BlackRock -la corporación de gestión de activos más grande del mundo- está presente en la explotación del petróleo de las profundidades del mar que rodea las Islas Malvinas. Es importante remarcar que Barclays fue el banco seleccionado y contratado por el gobierno argentino para realizar el canje de deuda en los años 2005 y 2010. En la misma línea, se observa que la Ley 26.659/2010 que fuera sancionada por unanimidad en el parlamento argentino y prohíbe el envío de las remesas del capital a las casas matrices de las empresas transnacionales que tengan relación directa o indirecta con la explotación de hidrocarburos
en las Islas Malvinas, continúa sin ser reglamentada por el Ejecutivo Nacional, a dos años de su sanción.
“El tutelaje estatal del excedente es fundamental para comprender el fetiche del crecimiento, compartido por el neoliberalismo y el progresismo”
A modo de conclusión El brutal proceso de sojización inaugurado en la Argentina a mediados de la década del ’90, evidencia una de las continuidades más palmarias de los llamados modelos de desarrollo: tanto el neoliberalismo como el actual neodesarrollismo de base extractiva, comparten los mismos presupuestos en términos de acumulación del capital, basada en el despojo de los bienes comunes.
Estas intersecciones políticas demuestran que, visto desde la lógica de la modernidad, no necesariamente existe un antagonismo irreconciliable entre neoliberalismo y progresismo. Desde la aprobación ejecutada por el menemismo en 1996 de la soja RR (Round Up Ready) de Monsanto, hasta la aprobación de la soja “Intacta RR2 Pro” ejecutada por el kirchnerismo, transcurrieron casi dieciséis años en los que la superficie sembrada con soja resistente a los herbicidas creció prácticamente en un 5000%, pasando de 370 mil hectáreas en 1996 a los 20 millones de hectáreas en la actualidad, equivalente a casi dos tercios de la superfi cie cultivada total de la
Argentina. A esto debe agregarse el colosal abuso de la tecnología química: durante el 2012 se utilizaron más de 300 millones de litros de agrotóxicos.
El tutelaje estatal del excedente es fundamental para comprender el fetiche del crecimiento, compartido por el neoliberalismo y el progresismo: el uso de la agro-biotecnología se justifica por la constante búsqueda del incremento de la productividad, puesto que a una mayor producción le sigue una mayor recaudación.
Así, las previsiones económicas indican que en la temporada 2012/13 se logrará obtener una cosecha de soja GM que oscilará entre los 55 y 60 millones de toneladas. De esa manera, el Estado Nacional obtendría una recaudación de 12 mil millones de dólares en concepto de retenciones, casi el 10% de la recaudación total.
La Argentina, largamente gobernada por una dirigencia que mixtura progresismo setentista y neoliberalismo reciclado, consolida de esta forma su estatus de Republiqueta Sojera, metáfora que alude a una de las facetas más perversas del modelo extractivo y neocolonial en vigencia: la agricultura biotecnológica, productora de granos transgénicos y de agro combustibles para los mercados globales, hegemonizada por el capital concentrado transnacional y sus socios locales, aliados a los fanáticos, tanto públicos como privados, de la ciencia y de la tecnología.
“La fe ciega en el progreso y el desarrollo material infinitos, nos impide pensar la posibilidad de mundos-otros e indefectiblemente nos conduce a un suicidio colectivo”
Una agricultura desnaturalizada y deshumanizada; una agricultura sin agricultores, profundamente violenta con el suelo y con los ecosistemas; una agricultura que considera meros insumos a las semillas y a la biodiversidad. Los terribles impactos de las fumigaciones, el desmonte, las enfermedades, la falta de alimentos sanos, las inundaciones y sequías, la pérdida de los suelos y sus riquezas, el desplazamiento de las poblaciones y su consiguiente hacinamiento en las periferias urbanas asistencializadas, no forman parte de las preocupaciones gubernamentalesson justificadas por “razones de Estado” y configuran la contracara del jactancioso “modelo de crecimiento económico con inclusión social” machacado por el poder comunicacional del kirchnerismo.
Los procesos político-económicos que se profundizan en torno al modelo de los agronegocios, sumado a la creciente subordinación de las políticas de Estado hacia los objetivos económicos de las corporaciones transnacionales y las necesidades de los mercados globalesse distancian e manera abrupta de las retóricas picas que, ilegítimamente, pretenden activar el imaginario social de la tradición acional y popular. Una mirada congruente con las complejidades propias de la historia reciente de la Argentina, observaría con facilidad la tensión existente entre la base materialy el universo simbólico-ideológico del actual proceso político; tensión que, sin dudas, el progresismo oficial ha sabido capitalizar en términos proselitistas: apropiarse de retóricas que apelan a la memoria de las resistencias de nuestros pueblos para resignificarlas y reconvertirlas en herramientas de dominación simbólica al servicio del capitalismo global.
La resignación y la capitulación de ciertos sectores progresistas y/o de izquierdas -intelectuales, funcionarios, sindicalistas- cuando no el posibilismo y la creencia en la gradualidad, dieron lugar a una legitimación del actual proceso de recolonización, cuya contribución al confuso maremágnum conceptual de nuestra época resulta crucial. Es por ello que en ciertos “relatos” progresistas y hasta de izquierdas, se encuentran disparatadas interpretaciones históricas en procura de justificar nuestro triste rol neocolonialde apéndice agro-minero-exportador impuesto por la globalización.
Es preciso salir de la encerrona racional, urbana e industrial periférica que nos propone la globalización. Necesitamos desactivar a sus porta voces liberales y progresistas: la fe ciega en el progreso y el desarrollo material infinitos, nos impide pensar la posibilidad de mundos-otros e indefectiblemente nos conduce a un suicidio colectivo. Debemos recrear un pensamiento nuevo ligado con las sabidurías ancestrales, orientado hacia nuevos horizontes decoloniales, ecológicos y libertarios. Un pensamiento que nos permita cuestionar de manera radical las lógicas de la modernidad, convencidos de que el cuestionamiento de sus presupuestos es el mejor modo de aportar a las luchas contra el capitalismo y el colonialismo.
Luchamos por retomar el derrotero americano del arraigo y recuperar la dimensión sagrada del territorio, el alimento y la vida en comunidad. En suma, asumir el destino cósmico que nos une a la Madre Tierra. Como señalara Rodolfo Kusch: “Se trata de descubrir un nuevo horizonte humano, menos colonial, más auténtico y más americano. ¿Para qué? Pues para que desde aquí recién pensemos la necesidad o falta de necesidad de las revoluciones, o quizás un mundo auténtico donde una revolución podría ser inútil por estar ya todos nosotros desde siempre en ella, pero en toda su profundidad, con toda nuestra plenitud americana”.(15)

Notas
1.- Datos extraídos del documento “Argentina Líder Agroalimentario. Plan Estratégico Agroalimentario y Agroindustrial Participativo y Federal 2010-2020”, disponible en la web oficial del Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación.
2.- Un abordaje crítico de los “Objetivos del Milenio” (ODM) con el que coincidimos es el que expresó Eric Toussaint durante su ponencia del 20/09/2010 ante las Naciones Unidas:http://cadtm.org/Ponencia-de-Eric-Toussaint-ante
3.- Página oficial del Ministerio
de Ciencia y Tecnología.
- Página oficial de Bioceres S.A.
4.-Página 12, sección “Economía”, edición del 29/02/2012.
5.- El documento oficial se encuentra en la web de la Agencia Nacional de Promoción Científica y Tecnológica.
6.- Los próximos lanzamientos comerciales de esta joint-venture pueden verse en http://www.verdeca.com/technologies
7.- Una parte de la prensa oficial del Ministerio de Industria señala que en dicha reunión participaron representantes de: “The AES Corporation, Bank of America, Merrill Lynch, Barrick Gold Corporation, Bridas, Brightstar, CA Technologies, Cargill, Chevron, Citi, Conoco Philips, Corporación América, Credit  Suisse, Directv, Dow Chemical, Eton Park, Exxon Mobil y Fintech. También hubo representantes de Ford, Fox, GE Latin America, General Motors, HSBC, IBM,Integra Investment, Intel, J.P.Morgan, JBS Friboi, Johnson & Johnson, Kroll, LAIG, Lazard Asset Management, Mattos Filho, Microsoft, Monsanto y NEC. Completan la nómina de participantes NYSE Euronext, Pfizer, Pluspetrol, Procter & Gamble, Riverwood Capital y Wal-Mart”. La información oficial se encuentra disponible en la página web del Ministerio de Industria.
8.- El documento oficial de la resolución oficial por la que se otorga licencia comercial a la nueva soja de Monsanto, está disponible en la página oficial del Ministerio de Agricultura.
9.-En relación a los vínculos existentes entre el poder económico de David Rockefeller y el gobierno argentino, el periodista y ex diputado nacional Miguel Bonasso ha publicado recientemente un artículo denominado “El discreto encanto de Rockefeller”, en donde se devela la rama de negocios detrás de la “nacionalización”de YPF, en el blogspot de Miguel Bonasso.
10.- Su perfil laboral se encuentra disponible en http://investing.businessweek.com
11.- Un informe detallado sobre la masacre de Curuguaty fue elaborado por Javiera Rulli y Reto Sonderegger (GRR): http://www.pararelmundo.com/noticias/ semana-tragica-paraguay/
12.- O’Donnell, Santiago (2011). “Argenleaks: Los cables de Wikileaks sobre la Argentina, de la A a la Z”. Ed. Sudamericana, Buenos Aires, Argentina.
13.-Stefania Vitali, James B. Glattfelder y Stefano Battiston (2011) “The Network of Global Corporate Control”. Public Library of Science, 26/10/2011
14.- Ibídem.
15.- Kusch, Rodolfo (1975) “La negación en el pensamiento popular”. Ed. Cimarrón, Buenos Aires, Argentina.
*Jorge Rulli. Referente histórico de la Resistencia Peronista. Co-fundador del Grupo de Reflexión Rural.
* Maximiliano Mendoza. Integrante del Grupo de Reflexión Rural.



http://www.causasur.com.ar/la-sintonia-fina-del-modelo-sojero/

MEGAOPERATIVO / DE LA ROSARIO NARCO, A LA ROSARIO MILITAR Por Lucas Paulinovich


El meaoperativo no incluyó en centro de la ciudad

El megaoperativo no incluyó el centro de la ciudad


Rosario, 14 de abril de 2014

MEGA OPERATIVO

De la Rosario narco, a la Rosario militar



(APL) “Hubo 67 puntos estratégicos donde se llevó a cabo el cinematográfico operativo. Ninguno de ellos en el centro de la ciudad, donde se purifica, se legitima y se goza ese dinero bañado en sangre que produce el comercio ilegal de drogas. Sesenta y siete puntos de vigilancia sobre los pibes que laburan en los bunkers, encontrando en el negocio de las drogas y la ilegalidad, las posibilidades de desarrollo individual que les son negadas desde los circuitos sociales convencionales; y sobre las familias de trabajadores que viven en los barrios y padecen de forma directa, cruda e inmediata los flagelos de ese inmenso poder paraestatal, fundado en el terror y la extorsión; en definitiva, sobre el sector social marginado de los avales de la urbanidad, y condenado a ser la mano de obra barata de una industria ilegal gestionada desde suntuosas oficinas céntricas”. Parte del medular análisis, desplegado a lo largo del siguiente artículo, sobre el reciente megaoperativo realizado en segunda metrópoli argentina. Allí, hubo mucho ruidos y pocas nueces en relación al narcotráfico alegado, pero sin embargo, constituyó un contunde ensayo del control y la represión del estado sobre los más vulnerables.


Por Lucas Paulinovich



Antonio Bonfatti estaba contento. Tres mil efectivos de Gendarmería, Prefectura, la Policía Federal y la Policía de Seguridad Aeroportuaria, conducidos por el secretario de Seguridad de la Nación, Sergio Berni, se desplegaban por barrios de la ciudad de Rosario, ocupaban el territorio y dejaban claro el poder represivo del Estado. Antes, la orden del operativo la cursaron jueces federales. El gobernador santafecino, que había sido avisado sobre la hora del operativo, aplaudía. Y, en su fervor, llamaba a que todos aplaudan en un contagio de alegría por lo que entendía sería una muestra de la capacidad del Estado en la gestión de la seguridad que llevaría tranquilidad a la población. Más tranquilidad y más control, rodeados los habitantes de los barrios, ahora, de uniformados, y seguidos de cerca por los helicópteros que sobrevuelan la zona, y sometidos a un posible endurecimiento de la respuesta paraestatal, quedando prisioneros en el campo de batalla de la guerra librada entre fuerzas oficiales y paramilitares”. 

Hubo 67 puntos estratégicos donde se llevó a cabo el cinematográfico operativo. Ninguno de ellos en el centro de la ciudad, donde se purifica, se legitima y se goza ese dinero bañado en sangre que produce el comercio ilegal de drogas. Sesenta y siete puntos de vigilancia sobre los pibes que laburan en los bunkers, encontrando en el negocio de las drogas y la ilegalidad, las posibilidades de desarrollo individual que les son negadas desde los circuitos sociales convencionales; y sobre las familias de trabajadores que viven en los barrios y padecen de forma directa, cruda e inmediata los flagelos de ese inmenso poder paraestatal, fundado en el terror y la extorsión; en definitiva, sobre el sector social marginado de los avales de la urbanidad, y condenado a ser la mano de obra barata de una industria ilegal gestionada desde suntuosas oficinas céntricas. 

La ocupación del territorio


“La última presencia masiva de tropas federales en el sur de la provincia de Santa Fe se produjo el 20 de marzo de 1975, cuando el ministro del Interior del gobierno de Isabel Martínez de Perón, Alberto Rocamora, ordenó invadir Villa Constitución para detener a doscientos delegados de fábrica que habían elegido como conducción de la UOM a la lista Marrón encabezada por Alberto Piccinini. Eran casi cuatro mil efectivos de distintas fuerzas acompañados por bandas de ultraderecha de las patotas sindicales de San Nicolás y Rosario que convirtieron al albergue de solteros de Acindar en uno de los primeros centros clandestinos de detención y torturas de la Argentina.”, relata Carlos del Frade, uno de los tres cronistas que siguieron el momento de la última ocupación. La inteligencia militar del Estado, con sus medidas temporalidades, sus tácticas de asalto, sus minuciosos mapas y la disciplina marcial, puesta al servicio de la ocupación de un territorio que, aparentando ser ajeno, se enclava en el cuerpo mismo de la ciudad.
El paralelismo tiene su razón de ser. “No venimos a buscar droga, sino a colocar a la gendarmería y pacificar el lugar de manera conjunta, rápida y en un golpe efectivo”, resumió los motivos del operativo Antonio Bonfatti. El Estado librando sus mecanismos de guerra hacia el interior de la población, procurando recuperar un terreno perdido, hundido en una ardua trama de poder ilegal, aplastado por la gestión de esos grupos que afirman un gobierno paralelo; ocupación militar para el control de la mano de obra de la producción y primera comercialización de las drogas. “Queremos que se profundice la investigación y que se haga hincapié en la existencia de la complicidad policial y la política”, denunciaron, pasado el allanamiento, la Red Antimafia de Rosario junto con Gustavo Vera, titular de La Alameda. “Surge a partir de la causa que lleva adelante el juez Viena, conocida como la ‘Causa de Los Monos’ -donde hay una resolución que tiene alrededor de 400 hojas– y allí se detallan una serie de escuchas telefónicas que permitieron el procesamiento de las personas que aparecen implicadas. Entre dichas escuchas hay algunas que, en principio, estarían involucrando al gobernador, al ministro de seguridad y al jefe de policía de la provincia”, explican. (http://www.brujulacomunicacion.com/index.php/noticias/notas/item/664-causa-los-monos-denuncian-a-bonfatti-y-lamberto?fb_action_ids=672564532809769&fb_action_types=og.likes)
La inteligencia del Estado policíaco-militar articulando sus mecanismos de guerra para el control de una fracción social que, por algún motivo, se le muestra adversa: antes, para sofocar el levantamiento obrero ocurrido en pleno fervor político revolucionario y tensión de las relaciones sociales; ahora, para apropiarse de la gestión de la primera instancia de una industria de las que participa en los estamentos sucesivos.

La muy segura doctrina de Seguridad Ciudadana


La militarización de los barrios populares de Rosario, bajo el pretexto de la guerra contra el narcotráfico, tiene su pasado político: desde hace cerca de diez años el Gobierno nacional avaló el plan de Seguridad Ciudadana, monitoreado desde los Estados Unidos, que constituye un mojón fundamental en la utilización de los mecanismos del Estado para el control militar de la ciudadanía. Argentina no acepta hipótesis de conflicto al exterior, como en Malvinas, pero sí acata obedientemente las órdenes de los imperios para la persecución interna de la población. La guerra es interna.
En 2009 la Nación brindó el apoyo a la provincia de Buenos Aires para la implementación del meticuloso plan de control interno: se incorporarían cuatro mil policías exonerados y retirados; se destinarían 1500 gendarmes a tareas de seguridad y se multiplicarían las cámaras de seguridad en 38 municipios. El entonces jefe de Gabinete, Sergio Massa, se manifestaba ya convencido de estas funciones represivas endurecidas que agita ahora en su rol de opositor: “no quedará sólo en un papel porque este acuerdo nos da el marco jurídico y económico para poner el hombro entre todos en la pelea contra el delito”, decía. El esquema responde al diseño político-institucional del operativo desplegado en Rosario. 
“Es el guión de la llamada doctrina de seguridad ciudadana, la nueva forma de control social y política que viene implementado Estados Unidos desde el lanzamiento de la guerra contra el narco que declaró Ronald Reagan en julio de 1988. Ya no hay discusiones entre la administración nacional y las provinciales, ahora se habla de “coordinación”, “pacificación” y “articulación”. Es el mismo guión de una película de terror que ya se experimentó en el Plan Colombia, entre 1996 y 2002; el plan Mérida, en México, a partir del 2003 y en Brasil, a partir de la creación de la Unidad de Policías de Pacificación que, junto a tropas del Ejército, invadieron las favelas de Río de Janeiro y San Pablo con la idea de combatir al narcotráfico. El resultado fue la disminución de las tasas de homicidios pero el aumento de las desapariciones. Y, en forma paralela, la continuidad de la violencia y el negocio narco. Los tres principales exportadores de cocaína a Europa son, según el último informe de Naciones Unidas del 27 de junio de 2013, Brasil, Colombia y Argentina”, explica Del Frade en su crónica (http://www.pelotadetrapo.org.ar/2013-09-05-12-30-19/2014/1363-rosario-ocupada-2.html).

“No se van a instalar los narcotraficantes en nuestra provincia y por eso los operativos que a diario realizamos porque nuestro eje es la lucha y el combate contra la droga”, dijo en su momento el gobernador bonaerense, Daniel Scioli, uno de los precandidatos presidenciales, que desde que asumió lleva adelante una política de endurecimiento de la persecución policíaco-militar con flagrante fracaso. Esa línea de endurecimiento de los brazos del Estado en la gestión de las relaciones sociales, esa instancia de ocupación de diferentes terrenos de ilegalidad crecidos a su amparo y complicidad, la sanción de leyes de mayor control, la agudización de la dureza de las penas, la asignación de mayores facultades a las fuerzas de seguridad, la vigilancia sobre determinados sectores sociales, y sobre todo la connivencia, es lo que se cerró en su simbología con el megaoperativo lanzado sobre los barrios rosarinos.

El resultado fue escasísimo: 24 detenidos, entre ellos, dos mujeres embarazadas que trabajaban en un bunker, y un exiguo decomiso de sustancias: “aunque los resultados fueron anoréxicos a la hora de secuestro de cocaína y marihuana y también en relación a las detenciones, fieles consecuencias de filtraciones que llegaron con puntualidad a la mayoría de los 67 puntos operativos o bunkers, el objetivo de ocupar los territorios con espectacularidad para señalar la presencia represiva del estado fue cumplido”, detalla Del Frade; Sergio Berni, parece confirmarlo: “la Gendarmería se está haciendo cargo del territorio y vamos a trabajar en conjunto con la provincia de Santa Fe para una policía que se acerque a los vecinos y ocupar el lugar que ocupaban los narcotraficantes.”



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La APL está constituida por militantes que encarnan una diversidad de ideas políticas e ideológicas. Por ello, las notas expresarán distintos punto de vista y no siempre representarán a la totalidad de sus integrantes. Las diferencias, no antagónicas, enriquecen nuestras miradas y las acciones que encaremos en consecuencia.